Un año que se acaba. 2020

Hoy despedimos un año para dar paso a otro, el 2021, en el que hemos puesto nuestras expectativas y esperanzas muy altas:

En primer lugar, antes de hacer balance, quiero agradeceros a vosotr@s por el apoyo que le dais al blog cada día. A los que estabais el año pasado, gracias por estar otro año más; y a los que habéis llegado en este, gracias por quedaros. Espero que todos juntos podamos seguir recorriendo este camino.
Respecto a lo que al blog concierne hemos subido a 547 visitas y ya sois casi 200 lectores fieles. OTRA VEZ, GRACIAS ❤️


Se que despedimos y recibimos el nuevo año de manera muy extraña. Se que estas navidades se están viendo caras más tristes que no son propias de estas fiestas. Así como se que recibiremos las uvas pensando más en el «toque de queda» que en el brindis de cambio de año…


Pero como es tradición, toca hacer balance:
2020 el año en el que el mundo tal y como lo conocíamos se ha vuelto patas arriba. Se declara una pandemia mundial y el planeta entero se encuentra confinado, las calles vacías y sin vida, cada día más muertes que hasta se habilitaban morgues de campaña, gente trabajadora perdiendo sus negocios… Creíamos que la pesadilla no iba a terminar y dábamos la fe casi por pérdida. Aunque intentábamos llevar a cabo gestos que nos recordaban, que unidos podíamos conseguirlo (como salir a aplaudir a las 20:00 a nuestras ventanas cada día o las millones de bolsas de comida que se repartieron a los que peor lo estaban pasando).

Aprendimos grandes lecciones: vivir el instante, no planear a tan largo plazo y ser agradecidos por aquello que tenemos… Serían algunas de ellas.
No se para de escuchar que lo peor ya ha pasado. No deberíamos dar por sentado nada… Si olvidamos lo aprendido, si nos confiamos y damos por hecho que todo ha pasado posiblemente nos encontremos como en marzo.

Es por ello que toca ser fuertes, armarnos de valor y pelear el siguiente combate, no garantizo que salgamos ilesos pero saldremos más reforzados y unidos como comunidad. Es momento de mirar más al otro, escuchar más, ser más solidario y compartir con aquellos que más lo necesitan. Porque la vida nos ha demostrado que no garantiza nada, no espera ni vuelve hacia atrás. Es por ello que está claro como en un momento les toca a unos perecer y en otro momento a otros; para ello debemos buscar nuestro espíritu más empático para ayudarnos

En conclusión, llenemonos de esperanza pero no olvidemos lo vivido porque debemos seguir aprendiendo:
«Pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla»

Con este post cerramos este año de aprendizajes para dar paso a 2021. ¿Que nos deparará? ¿Te quedas a descubrirlo?.

Deja un comentario

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar