No, la guerra no es el camino.
Un fin nunca debería de justificar los medios, pero en la humanidad en la que vivimos al final acaba siendo así.
No entiendo como tras siglos de historia seguimos cometiendo los mismos errores.
No, no hemos aprendido nada. Dicen que: «pueblo que olvida su historia esta condenado a repetirla» , y tanto que la repetimos, una y otra vez.
Resolver una diferencia mediante el sufrimiento, el dolor, la muerte, el hambre… Porque, si, eso es lo que trae una guerra. Nunca debería ser la opción.
Lloro y sufro por aquellas familias que sin que nadie les avisará, de un día para otro, tienen que abandonar sus hogares, su vida e ir a buscar refugio. Nadie espera levantarse para ir a trabajar y en cuestiones de segundos verse obligado a dejar todo lo que ha conocido atrás.
Lloro y sufro por aquellos jóvenes y no tan jóvenes que se alistan para ir a la guerra. Dejando sus trabajos, sus estudios, pero sobre todo a sus amigos y familia con el corazón en un puño. Muchos de ellos/as nunca volverán a sentir un abrazo de un ser querido. Muchos nunca volverán.
Lloro y sufro por los más pequeños, los niños/as que sin entender nada, con lágrimas en la cara y miradas de miedo, huyen de las grandes ciudades de las mano de sus padres, preguntando sin parar «¿Mamá, por qué nos vamos». Resistir, vosotros, la infancia, sois la esperanza de que las cosas se puedan llegar a hacer mejor en un futuro.
También, lloro y sufro por aquellas personas mayores que todavía tienen en sus cabezas el recuerdo de otra guerra y que con ojos de incredulidad miran a su pueblo una vez más sufrir, arrodillarse y caer por momentos. Estáis en vuestro derecho a pensar que no hemos luchado nada por mantener los valores de paz que tanto os costó conseguir, que os sintáis traicionados y enfadados, es lo justo.
Por tanto, no. No comprendo un mundo tan lleno de odio, de viejos rencores y de violencia. Me niego a creer que es la única manera en la que entendemos que hay que vivir.
Ojalá un mundo donde la solidaridad, la humanidad y el amor sean los sentimientos predominantes.
Ojalá dejar de tropezar con la misma piedra, ya que supondría que realmente hemos aprendido a vivir en paz, sin fronteras, siendo iguales y respetando la diferencia.
En definitiva, solo pido un mundo sin necesidad de guerras.
💔🇺🇦

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